Antes (día 47, 46, 45 y 44), No puedo ser multitask… ¿corro? o me alcanzan los pendientes.

Posted on 27 junio, 2011

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Jueves a Domingo, 23 al 26 de junio… faltan 44.

Estos días fueron algo así como un compás de espera en las cosas que hago normalmente (situación que en los últimos años no ha sido cosa excepcional que me ocurra)… definitivamente en esta etapa de mi vida, confirmo que lo multitask no es lo mío (aunque no debería estar mal, ya que las nuevas técnicas de productividad defienden esta postura), sin embargo lo que no está nada bien, es que si algo en mi día o en mis planes sobrepasa cualquiera de los otros o no está dentro de lo establecido, en lugar de optar por soluciones, la mayoría de las veces (si no es que todas), me paralizo y me tiro al drama… o en este caso me tiro a dormir; creo que para estos momentos ya es más que obvio que mi talón de Aquiles es el sueño ¿no?… en fin, creo que ese tema ya está más que platicado… ¿será que es el ciclo vicioso más importante que deba cerrar?… bueno, en resumen estos 4 días, básicamente de eso se han tratado, “dormir, correr, tirarme al drama, dormir, correr y tirarme al drama”.

Lo verdaderamente rescatable es que el entrenamiento de 12 semanas para correr los 5k, es la única tarea que he seguido al pie de la letra, ningún día establecido hemos fallado, fuímos el viernes y hoy domingo… estoy tremendamente cansada, súper adolorida de las piernas y en las dos veces, pensé que no lo lograría; en primer lugar levantarme y en segundo, aguantar correr continuamente al menos 10m, pero sorprendentemente lo logré, me he concentrado en mis automantras “yo soy, yo puedo” (inspiración Budismo, Toño Esquinca, ¡je!), “empezar y terminar” (inspiración Berto Pena), “debo terminar corriendo” (inspiración Murakami)… me concentro en mi súper lista de reproducción de Ricky Martin (M+A+S) y al final todo ha salido bien.

Sin embargo como decía al principio, ésto de la corrida, se ha convertido en el rubro que ha eclipsado lo demás, pareciera que en las últimas dos semanas, arrastro la cobija para poderme levantar, al fin que lo consigo, logro establecer la meta del entrenamiento, pero el resto de los días solo me la paso pensando a qué hora llegará el momento de ponerme la pijama y estar de nuevo en mi camita.

Yo confío que los próximos días sea diferente, que mi cuerpecito sedentario ya agarre más la onda y pueda concentrarme en las demás tareas que todavía están pendientes.

Como por ejemplo, una de las tareas más abrumantes, agobiantes, atemorizantes e importantes por terminar, (está por demás decir, que por lo mismo he procrastinado bastante), es una tarea que lleva un atraso de 33 meses y siguen corriendo, admito que en lugar de enfrentarla, la escondo, trato de no pensar en ella (aunque en los últimos 3 años ha acaparado todos los días de mi vida)… definitivamente es momento de agarrar al toro por los cuernos y enfrentarla; es más, haciendo cuentas si hago lo que corresponde a un mes y medio por semana, de aquí a fin de año es muy probable que esté terminada… creo en definitiva que he llegado al punto neurálgico del ciclo más importante que debo de cerrar, estoy segura que es más el miedo por iniciar, que lo que verdaderamente es… bueno, si que tiene implicaciones de todo tipo, literalmente “tiempo, dinero y esfuerzo”… pero hace un mes pensé que no iba a poder correr más de 1k, simplemente hoy pensé que no lo iba a poder hacer y orgullosamente llegué a los 6.64 k.

Como leí hace una semana en la playera de una corredora “el dolor es temporal, el orgullo es para siempre”.

Y si lo he podido hacer en otras etapas de mi vida, no veo ahora qué es lo que me lo impide… ¿la flojera, el sueño, la procrastinación, el miedo?, lo que sea le tengo que hacer frente, no quiero pensar que dentro de un año estaré nuevamente arrepentida de lo que no inicié hoy.

Pues va que va, a iniciar una semana más… hagamos como los alcohólicos, o como cualquiera que está en un sistema parecido… “sólo por hoy”.

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