Antes (día 40) Soy LDG desde hace 13 años.

Posted on 2 julio, 2011

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Jueves 30 de junio… faltan 40.

Hace 13 años, un martes 30 de junio a las 9:00 am, presenté mi examen profesional para titularme como Licenciado en Diseño Gráfico, definitivamente ese día se convirtió en uno de los cierres más importantes en mi vida… puede decirse que ese día, dio fin a una de las épocas más importantes de mi vida: “la de estudiante de tiempo completo”, no quiere decir por eso que ya después de ese día, nunca más haya vuelto a estudiar o a capacitarme… sin embargo hasta este momento no he vuelto a repetir esa experiencia, la de estar dedicada exclusivamente al estudio.

Qué puedo decir de ese día, fue la enorme culminación de un sueño enormemente acariciado, el trabajo en equipo de mi familia y el mío propio, descubrí que es verdad que cuando te planteas algo con todas tus fuerzas, no hay poder humano que te impida llegar al final.

Recuerdo que desde que iba en 3ro de secundaria, supe que quería ser diseñadora gráfica… lo deseé con todas mis fuerzas y soñaba con el día de poder lograrlo.

¿Que, qué sentí ese día?… pues en realidad muchísimas cosas, a pesar de haber pasado prácticamente un año entero desayunando, comiendo y cenando la tesis… aunque conocía perfectamente bien mi tema hasta el cansancio, (de hecho es muuuuy recomendable estar enamorado del tema en cuestión, porque pasas taaaanto tiempo con él, que si no te apasiona… ¿qué te puedo decir?) a mi me encantó mi tema, lo disfruté muchísimo, sin embargo acepto que también terminé súper cansada y en ocasiones ya no quería saber nada de él (ahora me explico el porqué te tiene que encantar); en fin, a pesar de todo esto, en esa mañana sentí los nervios más indescriptibles de toda mi vida… deseaba que en ese momento sucediera algo extraordinario y se suspendiera todo (algo así como que se estrellara un meteorito, hiciera erupción el Popo, se abriera la tierra o yo qué sé)… tanto así que ni siquiera pude manejar.

Al comenzar a hacer los preparativos de la presentación los nervios comenzaron a disminuir y al ritmo de (Nowhere Fast – Fire Inc.), dí por comenzada mi sesión, y ya para cuando expuse estaba muy bien controlada… resultado: APROBÉ.

A partir de ese día y luego de declararme oficialmente Lic. en Diseño Gráfico, coloqué en mi dedo anular derecho, mi anillo de graduación, que hasta la fecha traigo conmigo, ya que es el símbolo de todo lo que fuimos capaces de hacer y de alcanzar (además de que dicho sea de paso, tuve la suerte de diseñar).

El final fue uno de los momentos mas emocionantes, sin embargo también incómodos y tristes de toda mi vida.

En ese momento mi familia atravesaba por un momento muy complicado en cuanto a la economía se refiere (es por eso mi enorme satisfacción al haber alcanzado la meta, aun con esas limitaciones tan fuertes), sin embargo y por lo mismo, al terminar mi presentación, cada uno decidió que lo correcto era  irse a sus respectivas actividades… (mi mamá a la casa, mi hermano al trabajo, mi papá a dejar a mi abuelita a su casa y luego seguir en el taxi… y yo, pues lo que quisiera), de inicio me uní a la celebración de mi mejor amiga en la universidad, que ese mismo día se tituló un par de horas más tarde, pero al ya estar en el lugar con toooooooda su familia, me di cuenta que ahí no tenía que estar, que esa era su celebración y no la mía – de verdad me sentí muy triste – no tanto porque no se me festejara de la misma manera en un restaurante y toda la cosa… sino por la situación de que nos habíamos acostumbrado tanto a que nosotros teníamos que sacrificarlo todo por la escuela, que se nos olvidó el verdadero significado de las celebraciones… que es el hecho de estar juntos, de estar reunidos, no importaba si fuera acompañados por un vaso de agua y una torta de huevo.

En fin, años más tarde, pude sacarme la espinita y decírcelos (bueno, está bien reclamárselos) a mis papás… afortunadamente ahora hemos vuelto a celebrar, no nos hacen falta los grandes manteles largos… sin embargo me ha costado muchísimo el superar, que pareciera que mis papás, sobre todo mi mamá… se acostumbró a que para ella no eran importantes las cosas, bastaba con que comiéramos solo mi hermano y yo… se acostumbró a la ausencia del compartir “socialmente” con los demás (porque implicaba que había que gastar), sin embargo aunque no coincido con su pensamiento y actuar, la acepto y la amo enormemente.

Hoy sigo siendo diseñadora gráfica, sin embargo conocí mi verdadera pasión en el interiorismo y muchas otras cosas más… trabajé por más de 10 años desarrollando diseño gráfico. Gracias a mi profesión conocí a mi esposo y soy lo que ahora soy… la vida nos ha llevado a una nueva aventura, a dar un cambio radical en nuestras vidas… sin embargo diseñadora gráfica siempre seré… y seguiré teniendo la manía de lo estético y de las cosas que me hacen ruido visual.

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