Antes (día 34) Meditación activa… 3 horas y media de fila.

Posted on 11 julio, 2011

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Miércoles 6 de julio… faltan 34.

Wow, qué terapia… estar más de 3 horas y media en una fila para sacar nuestra tarjeta de circulación con chip… qué experiencia social ¡eh!

Resulta que andamos en esto de los trámites… y bueno, quién no ha vivido esas interminables filas y esas interminables quejas, en los que forman esas interminables filas… bueno, para ser más clara, desde el mes pasado iniciamos el trámite para sustituir nuestra actual tarjeta de circulación, por la nueva con chip… y para mi “mala pata” capturé mal un dato la primera vez y tuvimos que reagendar la cita.

Ya veníamos preparados con “lunch” (muffin de plátano y termo con chocolate frío) y libro para que la espera fuera más “amigable”… sin embargo con lo que no contábamos es que la fila ahora era en la calle, a pleno rayo del sol, así que la lectura al menos para mí resultó un poco difícil. Pero la diversión no paraba ahí, es fantástico observar cómo toda la gente en este tipo de situaciones, pareciera que llega con la espada desenvainada y está más que lista, para que a la menor provocación, estalle en reclamos y quejas… todo el tiempo que estuvimos ahí, no escuchamos ninguna conversación positiva, todo gira en torno a que: “qué mal esto, qué mal aquello, a claro… es lo menos que se puede esperar, es que son unos estos, es que son unos aquellos”… en fin, por no mencionar a los expertos que todo lo saben, que saben hasta los más profundos pensamientos de aquellos que nos están atendiendo.

Nosotros superamos la prueba, fue algo así como una meditación activa… estar atentos a todo lo que sucedía, pero manteniendonos al margen, ecuánimes y positivos… ahora entiendo un poquito más, porque aquello de que el mantenerse ajeno a las noticias te da paz, porqué la masa puede resultar peligrosa… de verdad, de porqué las guerras se originan por los malos entendidos y el teléfono descompuesto.

De verdad, si en lugar de quejarnos tanto, de engancharnos con conversaciones banales,  pusiéramos un poquito más de cooperación en el asunto y evitar ver siempre “moros con trinchetes”, sufriríamos menos y aprenderíamos mucho más.

Al final 3 horas y media después… lo logramos, al fin ya tenemos nuestra nueva tarjeta de circulación con chip, nos vemos en tres años para repetir el trámite, seguramente nos volveremos a encontrar con la misma gente (obvio con diferente cara, pero al fin y al cabo la misma gente) y nos volveremos a divertir, sin exagerar esto del zoo humano, es toda una experiencia… mejor que en Chapultepec.

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