Antes (día 27) No es lo mismo tener… que, ¡querer!

Posted on 13 julio, 2011

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Miércoles 13 de julio… faltan 27.

El inicio fue muy complicado, ya había dicho ayer que ando como en un bajón del entrenamiento… y si a eso le sumamos, que se agregó  una serie de repeticiones (conocidas como farleck) que la verdad ¡no me gustan!, resultado: no terminé bien (añadiéndole que hasta enojados quedamos por no entender bien cómo íbamos a concluir).

Justo por este mal entendido, salieron otras cuestiones que nos desesperan y que no nos gustan… de nuevo “el dedo en la llaga”, saber si estamos en el camino correcto o no… no poder, o más bien ¡no querer! fluir con la situación.

Después de reflexionar un poco, decidí dirigirme a uno de los lugares más significativos para nosotros (San Agustín, San Charbel), tenía ya un buen tiempo que no lo veía, pero siempre es emocionante reencontrarte cara a cara con los viejos amigos… que, ¿qué pasó?, paz, reflexión, diálogo con migo misma… resultado: “No tengo, no debo ser responsable… ¡quiero ser responsable!”.

Eso me lleva a acordarme de una frase que escuché recientemente y que me llegó al alma: “No hay que culparse, hay que responsabilizarse”.

Básicamente el problema en esta etapa de mi vida… es tener que aceptar que tenía un terrible “lado oscuro irresponsable” (que nunca había salido en tooooooda mi vida), por estar siempre bajo el yugo del posible castigo que iba a recibir por no “portarme bien”… ya sea por parte de mis papás, los maestros, los jefes, la ley, qué sé yo… y ¡cuaz!, cuando tuve que rendirme cuentas a mi misma… pues fue algo así como a los niños de secundaria que los dejan libres por primera vez… y al percatarme, en que muchas de las responsabilidades si de momento no quedaban cumplidas “aparentemente, no pasaba nada”… pues a disfrutar “la pinta”, que viva la fiesta, soy “chiva libre”… lo que nunca había vivido. Pero al final como en todo, ahí tenemos las consecuencias… no hubo precisamente regaños, castigos (no sales de tu cuarto, no hay salidas, no ves tele, no teléfono, taches, reprobadas, descuentos, infracciones)… ¡no!, nada más tenemos una terrible deuda que saldar, un chorro de pendientes que cumplir… una apatía terrible por el inmenso “cerro” de cosas por hacer… una terrible frustración, enojo, rabia, etc., etc., etc., pero lejos de eso, realmente “no pasó nada”, ja, ja, ja.

Que si ya aprendí la lección… la responsable dice que ¡si, obviamente!… pero la irresponsable dice, ¡ay, pues qué flojera… si no pasa nada! (¡sí, cómo no!), en fin estoy en esa lucha, pero ya ¡basta!… regresemos a la maleta a la irresponsable que ya es hora de volver a hacer las cosas bien.

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