Antes (día 19) Con un niño de tres años.

Posted on 23 julio, 2011

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Jueves 21 de julio… faltan 19.

Hoy nuevamente fue uno de esos días de recuerdos, reflexión, pláticas, planes, de pastillita de “ubicatex”.

Nos encontramos por segunda ocasión con mi queridísima amiga de la primaria (que todavía se encuentra de vacaciones en nuestro amado DF, antes de regresar a la “Blanca Mérida”)… me encanta conversar, me encanta ponerme al tanto de las experiencias de los demás, me encanta aprender de cada una de ellas, intercambiar sueños, incluso hasta las temidas pesadillas.

Definitivamente hoy me queda más claro que nunca,  que cada uno de nosotros tenemos batallas que vencer y superar, que no estamos solos en el viaje y que el compartir nos hace más fuertes.

Por ejemplo, hoy me percaté de manera más fuerte que en este momento de nuestras vidas, estamos conviviendo con un tremendo niño de tres años que se llama “SATO”, desde que comenzamos este proyecto sabíamos que era como tener un “hijito” (lo sé, yo nunca he vivido esa experiencia, pero hay quienes sí y aprueban ésta comparación), su concepción, su nacimiento, su crecimiento… pero al igual que los que van a ser papás viven con muchísima ilusión la llegada a sus vidas de este nuevo ser, los preparativos, las expectativas, las nuevas cosas por hacer y por estrenar… también viven con sorpresa e incluso “miedo”, los desvelos, los pañales “sucios”, el aprender a ser “papás”, los eructos, los primeros pasos y luego… las colegiaturas, las tareas, los berrinches. Definitivamente está por demás decir que la analogía es perfecta… un negocio “bebé” es igual, y ahora que nosotros nos encontramos en la etapa de que ya es un niño que comienza a caminar (sin embargo hay que tener cuidado de que no se caiga… y si es así, estar cuidadosos de sanarle las heridas) de que ya platica, de que hay que seguir de tiempo completo con el… pero definitivamente lo más importante es que sigue creciendo, que poco a poco va madurando y que son muchas las experiencias que nos aguardan… y sobre todo las satisfacciones y alegrías que nos tiene reservadas.

Así, que esta entrada va con mucho cariño para todos nuestros amigos que viven la experiencia de ser papás en cualquier etapa que se encuentren… de verdad, aunque nosotros no lo somos en el “estricto sentido”, los estamos acompañando a la par (de alguna manera) en esa misma experiencia, mis respetos y toda mi admiración.

Pd. Prometí no fallar en mi entrada diaria… pero hoy se me complicó un poquitín, porque la “chamba” se juntó.

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