Carrera Starbucks, 1 año y 5 meses después…

Posted on 13 septiembre, 2012

2


La carrera Starbucks para mi será un referente especial en mi camino running. Representó la punta de lanza para decidirme a regresar oficialmente al camino del movimiento y dejar el sedentarismo, ¡en serio!

Cuando supe que Starbucks iba a hacer su primera carrera, definitivamente no me podía negar, era como hacer el sueño realidad. Porque definitivamente Starbucks ha sido parte de nuestra historia, irónicamente ni siquiera porque vayamos tanto y tomemos muchos cafecitos, ¡ups! Eso sí, de lo que siempre he sido mega fan es de su concepto, su diseño, sus cds, sus termos y vasos, ¡los amo! y si pudiera, tendría la colección compleita, pero no llego a tanto. Así que si un día quieren sorprenderme, pues ya saben qué regalarme, ja, ja.

Bueno, regresando a la carrera… en aquella ocasión nos inscribimos a la de 5K, sinceramente pensando que los paquetes iban a estar ¡wow!, ¿porqué no? un termito o tacita conmemorativa, ¡estarían increíbles!, y la playera… definitivamente tendría que estar padrísima. Pero ¡oh no!, ni termo, ni vasitos, es más, creo que a lo más que llegamos fue a un cupón de descuento y ya. Por otro lado, el día que teníamos que recoger el paquete (todavía lo recuerdo perfectamente bien), nos despertamos tardísimo y llegamos por él después de la ¡una de la tarde!, obviamente ya no había tallas de playeras y solo quedaban las tamaño XXXL, estaban enoooormes… la gente se quejaba, pero evidentemente para esas horas, mejor nos aguantábamos. El diseño de la playera si me gustó, pero estando tan grande ni siquiera la disfruté. Es más, para este momento que les escribo, ya desde hace varios meses en un ataque de feng shui nos deshicimos de ellas y unos buenos amigos ahora gozan de ellas.

En aquella ocasión la ruta fue en el circuito Gandhi, les mentiría si recuerdo con lujo de detalles cómo me fue, cómo me sentí… pero evidentemente no fue mi mejor carrera porque no tenía para nada la mejor condición, y el cansancio seguramente se apoderó de mi, muy pronto. Lo que si es cierto, que al final disfruté y me gustó mucho mi medalla, no hubo ningún paquete extra memorable, incluso si recuerdo que existieron varios comentarios poco favorables acerca ellos, hasta del evento en general, completamente desangelados; sin embargo para mi, eso realmente no tuvo relevancia, ya que había regresado al mundo corredor y eso si era muy valioso para mi personita, el inicio de un feliz camino que al día de hoy seguimos andando.

Evidentemente este año no me podía perder su segunda edición y vaya que escogieron una fecha que ni manda a hacer, una semana después del Maratón, 1 año y 5 meses después de aquella primera vez ¡qué emoción!

Al principio por la euforia nos anotamos (tan pronto salieron inscripciones), a la de 10K. Aunque después ya me estaba arrepintiendo, porque se me hacía demasiado, después de aventarnos los 42 del Maratón. En fin, TO me dijo que no pasaba nada y que todo iba a salir muy bien… la historia del Maratón, ya se las conté acá… por lo mismo, el que en esta ocasión la ruta fuera en la Condesa, era algo así como una señal del destino, tenía la oportunidad de reivindicarme en esas calles, justo en la zona en donde comencé a claudicar ocho días antes.

Así que, con ese sentimiento de emoción y de reponerme del golpe al ego, llegó el día y como si hubiera sido una nueva oportunidad, la salida fue justo en el lugar en el que comencé a caminar el día del Maratón. Sonó el disparo de salida y va que va, ¡a correr! Acepto que de inicio me dio el nervio de que me volviera a suceder el cansarme demasiado rápido, que igual y no había sido suficiente el tiempo de recuperación, que sí… ¡no, ya no!, ¡otra vez no me pasa!, dejé de pensar, me mantuve en un buen paso, disfruté el camino, disfruté inmensamente la ruta, poco a poco fueron pasando los kilómetros, hasta que por fin la ansiadísima META llegó a nosotros, la terminamos felices, ¡corriendo de principio a fin! y logrando mi mejor tiempo en 10K hasta éste momento.

De esta manera iniciamos un ciclo más en nuestro camino corredor, inició con la primera de Starbucks y reiniciamos otra vez con ellos. Una vez más el paquete no fue memorable, las playeras volvieron a estar enormes a pesar de que las pedimos XS (porque ahora y gracias a aquella experiencia, ahora si llegamos muy temprano), pero saben, tampoco ahora me importó, para mi lo más significativo es que hace 1 año, 5 meses, me vencí a mi misma y a mi flojera y decidí ponerme en acción, y ahora en retrospectiva confirmo que hemos dado un gran avance, que se refleja en nuestra condición, en nuestro estado de ánimo, en nuestra felicidad, en nuestro ¡cuerpo! y por supuesto ¡en mi cachetes!

Definitivamente no puedo omitir que una de las cosas más padres que ha tenido esta experiencia, es que en aquella ocasión éramos un par de solitarios que así como llegamos nos fuímos, y ahora hasta en eso la experiencia fue diferente, ahora somos parte de un grupo de amigos trotadores, que al final de la meta nos reunimos, nos abrazamos, nos felicitamos, nos dio emoción encontrarnos y hasta culminó con un innolvidable desayuno y toda la cosa.

Así que si por alguna extraña razón mi cabecita loca todavía dudara de los fenomenales cambios que ha traído a nuestras vidas las carreras, con estas evidencias no me puedo resistir a seguir ¿no? Creo que ya voy entiendiendo el nirvana-running.

Me declaro oficialmente fan-adicta-corredora.

Chéquense, el antes y el después… ¿qué pasará para la tercera edición?, ¡chaca, chacaaaan!, estoy muy animada y tengo muchas ilusiones, evidentemente todo depende de un sencillo factor: ¡Seguir corriendo! y que Starbucks se anime a hacer la tercera, ja, ja.

¡¿Ah, verdad?! ¿Qué dicen, se animan a dar el paso… por si acaso todavía no lo han dado?

Hasta la próxima chamacos.

Anuncios